
Tarro x50 unidades
Tarro de 50 banderillas de tamarindo con chile de 13 cm cada una. El mejor precio por unidad — ideal para revender, regalos, eventos o disfrutar en familia.
La combinación que define la gastronomía mexicana popular: pulpa agridulce de tamarindo + picor real del chile. Auténtica, intensa, adictiva.
El tamarindo con chile no es un capricho moderno — es una combinación de siglos en la cocina mexicana. El tamarindo (originario de África pero adoptado profundamente por México) aporta el sabor agridulce intenso; el chile mexicano aporta el picor real.
Las banderillas de tamarindo son la presentación más popular de esta combinación: pulpa prensada en palito, lista para morder. En Colombia se distribuyen bajo la marca Mexipop como dulces de tamarindo auténticos mexicanos.

Banderillas mexicanas Mexipop. Envíos a todo el país por WhatsApp.

Tarro de 50 banderillas de tamarindo con chile de 13 cm cada una. El mejor precio por unidad — ideal para revender, regalos, eventos o disfrutar en familia.

Tarro de 32 banderillas XL de tamarindo con chile — ¡cada una de 23 cm! Casi el doble de largas que las del tarro x50. Para quienes quieren más banderilla por mordida.
El tamarindo tiene un perfil agridulce naturalmente intenso (alto en ácido tartárico). Cuando se combina con el picor del chile mexicano, los sabores se equilibran y se amplifican mutuamente: el chile resalta el dulce, el tamarindo enfría parcialmente el picor. Es una de las combinaciones más antiguas de la gastronomía mexicana.
Sí, el tamarindo es rico en antioxidantes, vitamina C, magnesio y fibra. En la cocina mexicana se usa en aguas frescas, salsas, sopas y dulces. Los dulces de tamarindo con chile aportan sus beneficios, aunque también contienen azúcar — consumir con moderación.
Sí. Las banderillas Mexipop están hechas con pulpa de tamarindo natural prensada (sin saborizantes artificiales) y recubierta con chile mexicano real. La diferencia con productos imitación se nota al primer mordisco.
Tradicionalmente se usan mezclas de chile guajillo, chile piquín y chile de árbol — los chiles secos más populares de la cocina mexicana. Aportan picor real y un sabor terroso característico.